El cadáver se encontraba en una pequeña caja de unos 45 centímetros de largo que los hijos sacaron del interior de un armario ubicado debajo de las escaleras de la vivienda.
Los detectives que examinaron el contenido de la caja describieron su contenido como “los restos humanos y momificados de un infante, envueltos en una tela”.
Mientras que un posterior análisis de ADN reveló que el bebé era hijo biológico de Carol y Melvin Thompson, los padres de los tres hermanos que hicieron el macabro descubrimiento.

