SE CRUZÓ EN TRIBUNALES CON SU EX: “Apenas le miré y temblé de miedo”

La excoreógrafa de “Baila conmigo”, Karina Caro, se cruzó con su ex, Rogelio Catebecke, en los pasillo de tribunales, el jueves pasado. Pero la audiencia se suspendió porque el juez no llegó y fueron llamados nuevamente para hoy.

| Por Alex Noguera

Los abogados defensores piden el sobreseimiento de él y el querellante pide le anulen su prisión domiciliaria para enviarlo directo a la cárcel.

“Fue la primera vez que le vi desde marzo y me sentí muy mal. Apenas le miré y ya temblé de miedo, sentí que en cualquier momento me iba a atacar”, dijo Karina a Crónica.

– ¿Por qué creés que te podía atacar?

– Yo me quedé con ataque de pánico después de lo que pasé con él. Yo estoy con tratamiento psiquiátrico y psicológico porque sufro de pánico, tengo delirios de persecución. No tengo vergüenza de decirlo, porque son las secuelas con las que ahora convivo y contra eso estoy luchando. Yo no puedo salir más a la calle. Siento que alguien me está siguiendo. Me tuve que mudar.

– ¿Ya no vivís sola?

– No, por mi seguridad misma y también porque yo quedé traumada. Tengo esa sensación de que él en cualquier momento me va a atacar.

– Pero él tiene prisión domiciliaria.

– Ese tipo de prisión para una persona agresiva como él no es ninguna garantía. Por eso mi abogado me dice que él tiene que ir a la cárcel y no porque él lo diga, porque para una causa de este tipo no se puede admitir la prisión domiciliaria. Es un peligro que yo esté sola, me di cuenta de que nunca le llegué a conocer del todo. Volví a mi casa familiar. Cuando abro el portón de mi papá, ahí recién me siento contenida. También tuve que dejar mi academia.

– ¿Cambió totalmente tu vida entonces?

– Me fundió la vida. Nadie se podía aburrir conmigo. Yo ahora no tengo más fuerza para nada. Mis amigas me llaman y me dicen, vamos a salir. “Sí, sí”, les digo, pero apago mi teléfono.

LO QUE PASÓ

– ¿Nos podés recordar lo que había pasado, qué te hizo tu ex?

– Él es un psicópata. Justamente hablé con gente de España que se interesó en mi caso y me dijeron que la definición de su conducta sería la de una psicópata narcisista. Él me trata como reina en público, pero estando solos me humillaba. Por ejemplo, me decía: “No quiero pasar por San Lorenzo porque seguro me voy a cruzar con todos los tipos con que te acostaste”. Me decía que tenía micrófonos en el auto, cámaras en todas partes. Había sido, era cierto. Él es un psicópata.

– ¿Y descubrió algo con esas cámaras ocultas o con los micrófonos?

– Con los micrófonos él escuchó conversaciones con las amigas, que sacadas de contexto no pueden jamás reflejar lo que sos. Por ejemplo, esas conversaciones con amigas donde decís: “Qué churro es fulano, qué lindas nalgas tiene, mirá el lomo de ese...” Son cosas que nos decimos las mujeres entre amigas. Con eso salió a decir que yo tenía fiebre uterina. ¡Está loco! Me sacó del “Baila”, me obligó a que deje todo, con alto chantaje. Viví dos meses encerrada de miedo.

– ¿Qué fue lo último que te hizo?

– Me alzó del cuello y me rompió la boca. En 10 meses me fundió la vida. Este tipo de hombres tiene un patrón de comportamiento, me dijeron los especialistas. Ellos buscan a sus víctimas, te enamoran, te dominan y después te destruyen. Te levantan y te bajan a cada rato. Te maltratan y después te dicen que te quiere.

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