Esta alumnita se llama Mariela Pérez Prieto, debe caminar medio kilómetro con el agua hasta la cintura para llegar hasta el centro educativo, ya que justo las inundaciones y lluvias torrenciales coinciden con los exámenes finales.
Mariela debe cruzar a pata el arroyo Estero Kamba, que actualmente se encuentra desbordado por la crecida del río Tebicuary, que dejó incomunicado a la compañía Ciervo Blanco, donde vive esta pequeña guerrera paraguaya.
“La intensa lluvia y la crecida del río nos dejan incomunicados, mi hija es una guerrera, con sus 9 añitos va al tercer grado, quiere estudiar y yo me encargo de llevarla, lo ideal sería en algún bote para cruzar, somos gente humilde y no podemos comprar, tampoco tenemos caballo, en época sin crecida nos arreglamos con moto, como medio de transporte hasta la escuela, distante a 3 km desde mi casa”, he’i doña Mónica Prieto, la mamá de la niña a Ñeembucú Digital.
Y luego agregó que “la distancia para cruzar la parte inundada aproximadamente es de 500 metros, cuando llegamos a la escuela se cambia de ropa y a la vuelta a casa, la misma cosa, ya que se moja medio cuerpo”.


