“Cuando eres niño siempre tienes sueños. Los míos eran jugar en un gran club y ganar grandes trofeos. El Balón de Oro era todo lo que podía soñar cuando era niño. Es un honor ganar este premio”, declaró el croata al recibir el galardón.
Una nueva etapa se abre en el fútbol mundial: ni Cristiano Ronaldo ni Lionel Messi, que se repartieron el máximo galardón individual desde 2008, sumaron un sexto balón dorado. El portugués, máximo realizador de la Liga de Campeones, fue segundo, por delante del argentino que fue quinto.
El delantero del FC Barcelona fue galardonado entre los tres mejores jugadores del mundo desde la edición de 2007, en la que fue tercero por detrás de Kaká y de Cristiano Ronaldo.
En esos once años consecutivos en que fue designado entre los tres mejores levantó el Balón de Oro en cinco ocasiones (2009, 2010, 2011, 2012, 2015).
Para la historia quedará que no fue un campeón el mundo galo, sino un subcampeón como Luka Modric, el que se llevó la gloria al recibir la mayoría de los votos de los 180 periodistas del mundo entero que participaron en el sufragio organizado por la revista France Football, fundadora del prestigioso premio.
Griezmann se pichó por no ser elegido como el mejor

Horas antes de la gala, el nombre del ganador del Balón de Oro se filtró en las redes y tal vez por eso el que abrió la boca para tirar su veneno fue el pelotero francés del Atlético de Madrid, Antoine Griezmann.
“Estoy en mi país, así que esto ya es un placer. Es una noche muy bonita y quiero disfrutarla. Vamos a ver los votos y es normal estar aquí, es una pena que no estén todos, pero para mí es importante.
Sería una pena que no lo gane un francés, a lo mejor es que la Copa de Europa es más importante que un Mundial, pero veremos...”, tiró. Al final, quedó segundo.


