Pero falleció a los 12 años de causas naturales en el santuario para canguros Alice Springs, en el corazón mismo de Australia.
“Vivió una buena y larga vida, y fue amado por millones en todo el mundo”, dijo el hombre que lo rescató cuando era apenas una cría, Chris Barns. “Hemos perdido a nuestro niño precioso”. “Le gustaba practicar boxeo”, dijo el cuidador.

