Con apenas unos días de nacida los médicos le diagnosticaron dos padecimientos graves en los ojos, microftalmía y coloboma.
Una de estas afecciones el coloboma, también conocido como “síndrome del ojo de gato” en ocasiones cambia la forma del iris, lo vuelve más alargado de tal forma que en vez de que el iris tenga forma de círculo pasa a ser más un ovalado, semejante a los ojos de los gatos.

