El suceso se dio cuando un contenedor de una fábrica de dulces llamada DreiMeister sufrió un desperfecto que cubrió una calle con chocolate líquido.
Un tanque de almacenamiento se desbordó y tiró una tonelada de chocolate que salió por las puertas hasta la vía pública y se solidificó una vez que tocó el frío pavimento de la ciudad, informaron los medios locales.
Para evitar problemas de tránsito, unos 25 bomberos trabajaron varias horas para remover con palas y palancas la pesada y espesa capa chocolatosa que cubrió al menos 10 metros cuadrados de calle.
Según la brigada contra incendios local, “se formó una especie de panqueque de chocolate de diez metros cuadrados”.


