Si bien Rodgers habló solamente de “problemas personales”, la prensa asegura que el internacional escocés, de 28 años, entró en una institución especializada para curar su dependencia al juego.
Llegado al Celtic en 2014, Griffiths ha vivido una temporada complicada, con muchas lesiones, pero Rodgers aseguró que la decisión de su goleador se debía “a motivos personales”.

