Se presume que todo empezó con una pelea que fue subiendo de tono entre Laura Romero Coronel, de 19 años, y Miguel Rotela, de 30 años, hasta que en un momento dado Rotela sacó un arma de fuego, calibre 9 mm.

El arriero desgraciado que mató y luego se suicidó.
Aparentemente apuntó a la joven y disparó arrebatándole la vida en un instante. ¿Locura, culpa, remordimiento?, algo pasó por la mente del arriero, quien habría tomado otra decisión crucial: autoeliminarse.
Estuvieron presentes en el lugar personal del Ministerio Público, la agente fiscal abogada Sandra Díaz y los médicos forenses, doctor Marcos Prieto y doctor César González Haitter acompañados del personal de investigación criminal y homicidios de la Policía Nacional para inspeccionar los cuerpos de los fallecidos.
Posiblemente Laura quería terminar la relación con Miguel, pero el mismo no habría aceptado y empezó la discusión con derivación fatal.
El cuerpo presentaba varias heridas de arma de fuego, de acuerdo al informe policial. La habitación se tiñó de sangre y aparece la víctima número 53 de la lista de casos de feminicidio, poco antes de cerrar este año.

