He’i que los estragos de salud que tiene solo son dolores de garganta y de oídos. “Siempre le duelen los oídos, siempre tiene dolor de garganta debido a que la unidad de aire acondicionado sopla aire frío sobre él las 24 horas.
Además , su garganta siempre está irritada, porque se ve obligado a beber agua de la canilla, porque los funcionarios de la prisión donde se encuentra no le venden agua mineral embotellada, que a los otros reclusos sí le venden”.

