Un día recibió la llamada de una mujer, quien le dijo que avei estaba casada con el mismo hombre.
Se encontraron, y descubrió que todo el tiempo en que su marido pasaba como agente encubierto, aprovechaba a visitar a sus otras esposas, con quienes además tenía 13 hijos repartidos.
Jordan fue imputado y sentenciado por bigamia y fraude. También por posesión ilegal de un arma de fuego. Fue deportado a los Estados Unidos.

