Los indígenas intentaron avanzar hacia el Parlamento pero fueron frenados por los uniformados de la Policía Nacional, lo que generó un sarambi en la zona.
Los protestones reventaron las vallas de protección que fueron colocados por los polis, por lo que se inició una feroz pelea. Los volái fueron agredidos con palos, piedras y cascotes de varios tamaños y con los propios vallados.
Varios vehículos que estaban estacionados en los alrededores sufrieron la furia de los manifestantes, quienes ojoka paite los vidrios de los mismos.
Además, una patrullera que acudió al lugar fue rodeado por los naturales y recibió la misma dosis de piedras y palos. Los ocupantes huyeron como pudieron del sitio, con varios tuques y golpes en su humanidad.

