Se quejó con los polis e incluso hizo que una patrullera vaya hasta su casa para confirmar su denuncia.
El mitã’i, que vive en la localidad alemana de Zetel, a orillas del mar del Norte, muy enojado abrió la puerta a los policías y les dijo que debajo de su árbol no estaban los regalos que quería recibir.
Los polis ndaje miraron la lista y le dijeron al pequeño que Papá Noel probablemente confundió su lista con la de otro chico.

