Todo esto se hizo con el objetivo que los más pequeños que no tienen la suerte de poder recibir algo por los Reyes Magos, tengan al menos un juguete con el que puedan jugar este día tan importante.
Por eso, en la madrugada de ayer, a todo volumen hicieron sonar las sirenas del camión de bomberos para que todos los niños se despierten y vayan en busca de su regalo. Según dijeron, unos 3.000 niños recibieron sus juguetes gracias a la campaña de recolección de la gran siete que se hizo.

