Actualmente, la labradora está en trabajo de obediencia e inhibición de varias conductas como ladrar, salir detrás de un perro corriendo, saltar y más, omombe’u Daniel. “Lea por ejemplo ahora está a aprendiendo a caminar sin estirar la correa, porque ella va a ir a la escuela con el chico. Ella no tiene que reaccionar ante la comida que le dan los compañeritos y así son varias reacciones que se deben pulir”.
Lea será entregada a su familia cuando cumpla un año y medio, pero ahora siempre se ven con el pequeño, se entienden muy bien, ella también está siendo entrenada para ser la contención del chiquito en caso de que atraviese crisis, ¡Ma’êna!
La familia ahora también se encarga de la alimentación de la perrita y sus cuidados veterinarios, mientras que la preparación de Lea es gratis. “Será la primera perrita de contención y apoyo en nuestro país y el trabajo que se está haciendo es muy pesado, lleva mucho tiempo”, he’i el capo entrenador.

