Se trata de Joie Henney, de 65 años, quien dijo que a “Wally” le gusta abrazar y acurrucarse, pese a medir un metro y medio de largo.
El hombre dijo que su médico aprobó que usara al reptil como apoyo emocional luego que él se rehusó a tomar medicamentos para la depresión, reportó Philly.com. El animal está registrado como apoyo emocional.

