En un momento dado, los agentes pillaron que un automovilista intentaba evadir y huir del control, por lo que fue perseguido por tres motociclistas de la Policía que lograron evitar que se escape del sitio.
La cosa marchaba como de costumbre. Los funcionarios solicitaron la presentación de las documentaciones al conductor, quien resultó ser un suboficial de la Fuerzas Armadas que fue identificado como Guido Ramón Medina.
A simple vista ya se le notaba que estaba con una “alegría inmensa” en su interior. Cuando le tantearon de la sitú, el mismo intentó atropellar el control. Para completar el feo espectáculo, amenazó con un arma de fuego a uno de los oficiales de tránsito quien rápidamente reaccionó y terminó desarmando al milico.
Otros agentes procedieron a inmovilizar en el suelo al militar hasta la llegada de la patrullera de la Comisaría 6.ª Metro. Ya más tranqui fue derivado para que se recupere de la borrachera.
El mismo fue puesto a disposición de la Fiscalía, quien ya abrió un proceso penal en su contra. En horas de la tarde del domingo el milico fue liberado.


