Un pescador salió en compañía de su hermano para irse hasta el río Monday para probar suerte con los peces. El hombre, identificado como Carlos Sánchez Torres (54), le desafió a la muerte cuando estaba en el medio mismo del Monday y en un momento dado oñemombo a la corriente para tratar de cruzar a nado el río.
Pero como el agua no tiene ramas de donde agarrarse, fue tragado por la correntada sin que su hermano pueda hacer nada para salvarlo.
Luego de una intensa búsqueda, los bomberos de Juan León Mallorquín pudieron rescatar los restos de don Carlos Sánchez.
En otro suceso fatal, un mitãrusu’i de solo 15 años fue tragado avei por las aguas de un arroyo ubicado en el barrio San Francisco de esa localidad. Se trata de A. R. G. B. (15), quien fue en compañía de sus amigos para refrescarse.
El joven se lanzó a las aguas pero no volvió a salir, por lo que fue rescatado por sus amigos que trataron de reanimarlo pero no hubo caso. Lo trasladaron hasta un centro asistencial en donde confirmaron su muerte.

Otra joven vida se apagó en el Acaray
En otro de los casos de muerte por ahogamiento involucró avei a otro adolescente de 15 años, quien desapareció tras lanzarse al lago Acaray.
La víctima, C. J. C. G. (15), oriundo de la colonia Puerto Paranambú de Ñacunday, fue hasta el lago Acaray para disfrutar de las aguas del citado lago.
C. J. ojahu hína tranquilamente hasta que de repente fue hasta el fondo de las aguas. Al ver esto, su hermano mayor se lanzó tras su pariente, pero no lo pudo encontrar para rescatarlo, por lo que se zambulló de nuevo y en su intento tuvo que ser rescatado avei, ya que casi terminó tragado por las aguas del Acaray.
Los jóvenes estaban realizando unos trabajos de pintura en una casaquinta de esa zona del Este del país, hasta que decidieron pegarse un chapuzón que terminó en tragedia lastimosamente.


