Con el hashtag “opaplástico” se promociona la creación de Silvana y Noelia, la “tela de abeja”.
“Esta es una idea que surgió por un producto que conocí en un viaje. Como acá en el país no se manejaba, me propuse poder fabricarlo, ya que es artesanal, muy sano y además no se trata de algo que contamine, como sí por ejemplo lo hacen los envoltorios plásticos”, comenta Silvana.

Básicamente, se trata de una “tela que es 100% de algodón a la que trabajamos con la cera que producen las abejas y la resina de pino. Esto se le pone para que la tela sea impermeable, pueda amoldarse (ajustarse a lo que se quiere envolver), además de las propiedades antibacteriales que tiene”.
¿Para qué se usa? Más que nada para reemplazar los plásticos, “o el papel filme o metálico que solemos usar para transportar la comida.

Además es algo lavable, es decir se puede reutilizar y dura tranquilamente un año. Lo único que no se puede usar a temperaturas mayores a 50º ni tampoco para envolver carne, porque deben ser lavadas a altas temperaturas los productos por las bacterias que tienen”, comentó Silvana.
Tres tamaños “fríamente calculados”
Silvana asegura que para lanzar este producto se hizo un estudio de la gran siete, que viene desde abril del año pasado.
“Estuvimos viendo las medidas que más se usan para poder hacer los paños”, comentó. ¿Para qué se le pone la cera de la abeja y la resina?
“Eso se utiliza para que se puedan amoldar bien al alimento que se quiere guardar o transportar. Además, le hace impermeable. Por ejemplo, si se envuelve un queso, no se le transfiere la grasa”, he’i.
Sobre el porqué este producto y no otro, Silvana dijo que las ganas “de hacer algo tenga valor social y ambiental, más allá de lo económico, es lo que nos llevó a desarrollar la idea. Algo que nos dé orgullo, que nos haga sentir bien”.
Los paños son de 33x33, 26x26 y 20x20. Además, pueden congelarse en el freezer sin ningún problema y luego lavarse.


