La artista dijo que “buscaba quitar cualquier rastro de su exmarido”. “Fui a mi médico y le dije, ‘no quiero que la última persona que ha estado en el interior de mi vagina sea ese monstruo’.
Entonces me examinó y me explicó que legalmente no podía hacer nada al respecto porque en realidad no necesitaba ninguna operación”, dijo.
No obstante, este procedimiento podría causarle daños severos en su zona íntima. Según especialistas, cualquier rasguño en el tejido vaginal puede dañar su ecosistema, además de agravar los síntomas de un hipotético virus del papiloma humano o de verrugas genitales.
También puede aumentar la exposición de una mujer a una posible infección.
Mel B se separó de Belafonte en 2017 en medio de disputas legales por abusos sexuales, engaños y violencia de género, denunciados por la cantante.

