Especialmente los del Auriazul, que por más que no tenían claridad, eran un poco más ordenados a la hora de atacar y con mucho empuje lograban crear peligro.
Con Wálter Ortiz y Aldo Quiñónez como puntos altos, los de Sarabia creían en una victoria. Y el tanto llegó en el momento más complicado del segundo tiempo.
El Trico estaba animándose, con Correia (alias Ze Turbo) y el siempre peligroso Facundo Parra como referentes.
Luego de un gran pase filtrado y definición fallida de Alexis Rojas, Ortiz cerró en el segundo palo y empujó el balón al fondo. Gol de Luqueño y desahogo de toda una hinchada, carente de éxitos y regularidad.
Desde allí el “Kure” tuvo más la pelota y manejó las oportunidades para liquidar. Encima, tenía un hombre más por la expulsión de Erbes.
Pero flojeó y casi casi lo empató La Academia, que se encontró dos veces con la humanidad de Arzamendia, portero auriazul que respondió en los momentos más candentes.
Sufrido, pero triunfo al fin para Luqueño, que respira y quiere tomar vuelo en el Apertura.


