Teniendo en cuenta su baja estatura, eso tampoco fue impedimento para que pueda alcanzar sus sueños y fue así que hasta se convirtió en bombero.
En la nota, Blas mencionó a Crónica su deseo de tener un trabajo seguro y estable, ya que tiene una esposa y dos hijos quienes dependen de él.
Morínigo hacía de todo, hasta llegó a ser “stríper” y tenía un personaje que lo llamó el “Payaso Pituco” con el que estiraba mes a mes.
El director de la Oficina de Empleo, Enrique López, leyó la historia del valiente bombero y él mismo se puso en campaña para conseguirle empleo.

