La información señala que eran alrededor de 100 vacas salvajes las que componían la manada que rondaba las calles de Hong Kong. La gente no se lo esperaba, pero los animales entraron a la tienda y se comieron todo.
El Departamento de Agricultura, Pesca y Conservación del territorio compartió un informe en el que reconoce que es difícil “garantizar que coexistan con los residentes locales en armonía”.

