Su equipo venció por 2 a 0 al Al Ittihad. El marcador estaba igualado hasta los 67 minutos, cuando el delantero francés metió un golazo.
El futbolista de 33 años se arrodilló cerca de la línea de meta y se dirigió hacia la tribuna. Mientras el rollo festejaba, hubo uno que huyó aterrorizado.
Se trata del niño que estaba como recogepelotas que vio cómo el francés se acercaba lentamente hacia él con un gesto muy aterrador, y cuando lo tuvo cerca, se levantó de su silla y corrió despavorido hasta el banco de suplentes.
Tras el tanto, y al ver el susto que le provocó, el delantero se acercó al banquillo y le regaló la camiseta al niño, que estaba siendo contenido por el cuerpo técnico del equipo local.


