En Guaraní el empate de la fecha pasada ante Santaní no cayó del todo bien. El entrenador Gustavo Florentín tenía una premisa:
“Queremos volver a la victoria”, lo dijo antes del último empate, por lo que la deuda sigue pendiente. Pero eso sí, no va a renunciar a lo que es el estilo, ya que dejó en claro que “con el grupo hablamos de lo que pasó en el partido anterior, tenemos una identidad clara que la trataremos de proponer de nuevo”.
La gran apuesta para este encuentro del cuadro legendario será la presencia de José Ortigoza, quien fue resguardado en el chute ante los santanianos para poder tenerlo a punto en este cotejo. En los 4 partidos que jugó, lo hizo de buena manera.
Por el lado del “Kelito” viene derecho en el torneo Apertura 2019, a diferencia de lo que fue la última experiencia que tuvo en la máxima categoría, y el entrenador Daniel Farrar lo sabe.
Habiéndole encontrado el pulso a su equipo, armó un once mbarete.
El goleador Nildo Viera puede ser la gran noticia del equipo en la fecha, luego de haberse perdido unos encuentros por una contractura muscular, está para regresar. ¿Gritos asegurados?
Dos que no se saben afirmar
Lo curioso que se da en la campaña de ambos rivales es lo mucho que les cuesta jugar con regularidad.
Guaraní, después de pegarle “baile” a la sensación del torneo, San Lorenzo, perdió de manera inesperada contra Capiatá, y en las últimas dos fechas no supo ganar ante rivales que venían más abajo en la tabla, y que en los papeles previos debían ser “accesibles”, he’i Juan José Zapag.
En River pasa más o menos lo mismo. Tras perder con Cerro y empatar con Libertad, no pudo con Capiatá y solo supo sumar en un partidazo, desde lo emotivo, ante General Díaz.


