Se trata del rumano Daniel Neagu (31), quien arribó a Inglaterra en 2015 y se encontraba trabajando como jefe de obra para una constructora.
Tras varias idas y vueltas en relación al depósito de su salario, el obrero decidió tomar cartas en el asunto y optó por destruir cinco viviendas que él mismo había edificado.
En el video, al hombre se lo escucha silbar mientras conducía una excavadora y avanzaba sobre las casas.
El obrero se declaró culpable y lo sentenciaron a cuatro años de prisión por las pérdidas financieras y nada puede justificar su conducta. “Algo así es inaceptable en una sociedad civilizada”, explicó el juez.

