Don Rutilio Ayala, de 63 años, es un vendedor que hace 22 años deleita con este manjar a los vecinos, estudiantes y transeúntes que pasan por su puesto que está ubicado en Capiatá.
“Yo empecé a vender a los 41 años, trabajaba en un negocio por ahí y había un señor que tenía su puesto de asadito y yo le compré su puesto cuando se enfermó y ahí empecé”, contó a Crónica don Rutilio, que vende asaditos de carne condimentados con un preparado muy especial que él mismo hace, y cuya receta es secreta voi.
Pero este ya no es solamente su negocio, pasó a ser el oficio de la familia, su señora es la que prepara los asaditos y la mandioca, pero avei venden panchos que también se encarga de preparar la doña. Y además les ayuda su único hijo, que se encarga de hacer los deliverys a pie por la zona.

CARNE BUENA
Conseguir la mejor carne es lo primordial. “Papá tiene luego su carnicero que le provee, él por ejemplo compra el corte de rabadilla. Y las ventas la verdad que no bajan ni en Semana Santa, el paraguayo no puede vivir sin comer carne. Gracias a Dios tenemos luego una clientela fiel.
Legalmente”, omombe’u Francisco Ayala, el hijo de don Rutilio que avei contó que le admira mucho a su papá y que él es hijo único.
Vende hasta 300 asaditos por hora y tiene su Facebook avei

Rutilio está en su puesto desde las 18:00 hasta las 22:00 máximo. “Yo cuando empecé vendía hasta 100 y 120 asaditos.
Ahora vendo más”, he’i. “250 a 300 en una hora a más tardar, una hora y media ya termina todo”, contó además Francisco Ayala, el hijo de don Rutilio.
Dijo que también tienen una página de Facebook: “Asadito Don Rutilio”, donde publica que su asadito es el mejor de la ciudad y en la página también recibe pedidos y avisa a sus clientes si tiene algún inconveniente.


