Este insólito acontecimiento ocurrió en Alemania, cuando el hombre borracho tomó un extintor de fuego e irrumpió en la cabina del conductor y a base de gritos exigió que bajen la velocidad del tren, pues este iba “muy rápido”.
De acuerdo con las autoridades, tras lo sucedido el tren, que iba de Fráncfort a París, se detuvo cerca de Fráncfort, y bajaron al pasajero, únicamente señalaron que tenía 30 años de edad y es originario de Heideberg.


