Todo comenzó cuando la pareja arribó a una estación de servicio para cargar nafta en una camioneta blanca con vidrios polarizados. Rápidamente, se ve cómo un grupo de policías con las caras tapadas apuntan con el arma al hombre para que se baje del coche.
Al descender, los agentes “fingen” que están haciendo un típico operativo con un sospechoso y proceden a pedirle que se ponga de rodillas. Ahí aprovechó para pedir matrimonio y obtuvo respuesta positiva.


