Pero dentro de la desesperación de los pobladores, siempre sobresalen los actos solidarios por parte de personas que viven en la zona misma, o voluntarios con ganas de servir, que vienen desde varios puntos del país.
En medio del ir y venir de varios afectados, en la mañana del miércoles y ayer, en la zona más afectada del Bañado Sur, doña Felicia Martínez (40) también aportó con su granito de arena, para todos sus vecinos que ya no tienen de otra que emigrar hacia la altura.
Felicia he’i que se dio cuenta que en medio de la desesperación que sentían los lugareños, ella se dio cuenta que no tenían tiempo de nada, y entonces como un gran gesto solidario, preparó café con leche y coquito, que puso sobre su muralla para todos los que en medio de su trabajo intenso, al menos puedan desayunar.
“No pensé que fuera a tener tanta repercusión, pero yo solo hice porque me di cuenta que mis vecinos están muy desesperados y no pudieron ni desayunar”, indicó Felicia, con una enorme sonrisa en su rostro.
La doña agregó que desde la semana pasada en el barrio solo inunda desesperación, y que los pobladores que tuvieron que mudarse, se quedaron sin plata.
Felicia omombe’u que cada día el agua se va tragando más casas por lo que la necesidad aumenta. “Hay muchos vecinos que se quedan sin nada, pero lo bueno es que acá todos nos ayudamos, siempre hacemos todo lo posible para poder pasarnos la mano entre nosotros”, afirmó la mujer.
Caos se vive desde el 2014

Doña Felicia he’i que desde el 2014, la situación en el Bañado Sur no mejora, ya que las inundaciones se dan de manera más seguida.
La mujer dijo que desde que arrancó el año el agua sube demasiado, por lo que las personas que viven en las zonas altas también se ven afectadas. “Lo que nos vino mal es que hace 15 días nomás fue que todos vinieron a sus casas porque supuestamente ya iban a empezar las obras en el refugio, y ahora tienen que volver otra vez”, comentó.
Esa ida y venida al refugio de los pobladores produjo pérdidas enormes en los afectados, ya que las mudanzas cuestan caro avei.
Cada año se realiza una gran colecta
La triste situación en la zona más baja de nuestro país solo lo entenderán las personas que viven esa realidad, y por eso, cada año los vecinos se suman a una gran colecta para poder ayudarles a los vecinos que son más afectados.
“Cada año hacemos también la olla popular, les llevamos también el café con coquito a los que ya están en los refugios”, aseguró la doña.
Felicia, quien vive hace 20 años en el lugar, he’i que hace mucho que viene organizando el café con leche je’u, y destacó que recibe donaciones de varias personas.
“Hace rato un señor vino a decirme que iba a agarrar el café porque no desayunó todavía y aparte que no tenía ni un guaraní, y eso es muy triste”, lamentó la mujer.


