Consultada si aceptaría hoy protagonizar una novela como “Amo y señor”, donde su personaje era víctima de violencia de género, la actriz respondió: “Desde luego que aceptaría: me parece muy importante visibilizar desde la ficción un tema tan relevante que toca a toda la sociedad.
Con respecto a las preguntas sobre mi trabajo en TV, jamás me cansan. Y me gusta aclarar en el caso específico de las cachetadas, que nada tenían que ver con violencia de género.
Mi personaje no representaba una mujer sometida y esa novela, que no fue melodrama, no legitimó ningún tipo de violencia de género. El vínculo con el varón era absolutamente par en los enfrentamientos”.

