A algunas de todo voi se les ocurrió, como por ejemplo usar delantales más “hot” y en el caso de las rellenitas, ellas visten las famosas remeras “holgaditas” que también tienen su lado de alto voltaje.

Pero las doñitas no buscan ponerse cualquier cosa tampoco, sino algo que tenga un toque especial, como unas que vienen con el dibujo de un cuerpo de modeli en biquini gua’u en ambos lados.
“La verdad que esa clase de remeras y eso siempre se pide. Pero más en el verano porque las chicas compran para irse a la playa. Pero ahora con este boom en invierno se está pidiendo y es muy simpático, para nosotros es una sorpresa. En todos los talles se pide, más la gente rellenita o con sobrepeso”, comentó Patricia Mendoza, quien se dedica a hacer remeras sublimadas hace cinco años ha ovy’a syry hína ahora por los pedidos que tiene.
“Nosotros hacemos como camisón las remeras y si hay muchísimos pedidos de ese tipo, en esta semana me pidieron mucho presupuesto. Me supongo que en Semana Santa lo que la gente va a implementar esto”, he’i la vendedora, recordando que mucha gente le aplica igual a la farra en los días santos y el asado no se queda atrás.
Las remeras se consiguen desde G. 150.000, porque no es del tamaño de una remera normal sino que es mucho más grande. Incluso por grupos en Facebook la gente pregunta por las remeras que avei se consiguen en el Mercado 4 he’i.

