Mack admitió así la culpabilidad de dos cargos de crimen organizado y de conspiración para crimen organizado, pero aún tienen pendientes otros relacionados con tráfico sexual, usurpación de identidad y blanqueo de dinero.
“He llegado a la conclusión de que debo asumir toda la responsabilidad sobre mi conducta y es por eso que me declaro culpable hoy”, dijo la actriz.
Mack también pidió perdón a su familia y a todas aquellas personas que hirió por su “adherencia equivocada a las enseñanzas de Keith Reniere”, líder de la secta.
Según la policía, la sexta se rodeó de un pequeño círculo de personas de su confianza entre las que se encontraba la actriz, quien debía mostrar total lealtad.

