Al parecer, cuando el niño salía del local escolar y se disponía a ir junto a sus padres que se encontraban en la plaza municipal, en el trayecto se le acercó una furgoneta de color negro.
El chico alcanzó a escuchar que uno de los ocupantes del rodado le dijo al acompañante “agarrale a ese”, eso lo puso en alerta y le metió un “pique” directoite hasta el colegio en donde se refugió.
También se percató de que una de las personas que quisieron subirlo tenía en su mano una jeringa.
Ya en el colegio, al darse cuenta de que la furgoneta se fue del sitio, fue corriendo junto a sus padres a contarles lo que le había sucedido.
El miedo se apoderó de los padres que escucharon atentos todo lo que ocurrió con el retoño camino al centro educativo.


