“Vendemos una perrita Jack Russel. Hemos renovado completamente nuestra casa y nuestros sofás están casi listos, son extremadamente caros y de cuero, y no podemos tomar el riesgo de que los dañe”, dice parte de la publicación.
Una usuaria de Twitter indignada con la situación los llamó “sin corazón” e ironizó con la frase “seguro que amabas a tu mascota”.

