Los activistas de izquierda son reclamados por nuestro país por su presunta metida de mano en el secuestro de María Edith Bordón, en el 2001.
En este caso, la notificación fue por mano de la Comisión Nacional de Refugiados (Conare), ente que decidirá si se revoca o no el estatus de refugiados, como lo solicitó Paraguay al Ejecutivo pyahu del Brasil, encabezado por el ultraderechista Jair Bolsonaro.

