“Yo soy extranjera, hace dos meses que estoy con esto y la verdad no pensé que iba a pegar tanto. Me ha sido despacioso en los primeros días, porque debía convencer a la gente, pero ya después de la primera vez que piden el servicio ya lo toman en serio. Y no creí que resultaría tan llamativo”, comentó a Crónica la doña, emocionadísima.

La lavarropa que ella usa es automática, da para 7 kilos de ropa y estás salen semisecas. “Yo llevó todo lo necesario para instalarla: acoples, cables, etc. Se lo llevo a la persona y se lo instalo ahí y la dejo funcionando y usted me paga G. 10 mil por cada hora utilizada, es decir, por 4 horas por ejemplo: son 40 mil guaraníes”, contó. Ella es de Colombia y está viviendo en el país desde hace ocho años y reside en la ciudad de San Lorenzo.
También alquila e instala secarropas con un costo de G. 12 mil por hora, y la ropa ya sale como para doblar y guardar. Si por ahí se le pide el servicio en zonas que le quedan lejos cobra unos 15 mil guaraníes más.
El emprendimiento surgió para estar más tiempos con sus chicos

La idea surgió porque ella es mamá y quiere pasar tiempo de calidad con sus hijos. “Hoy en día hay muchas mujeres que se enojan o se ofenden cuando se les dice mamá luchona o si se les dice bendiciones a sus hijos, pero sí son una bendición… como yo tengo dos niños. Necesitaba un trabajo para estar con ellos y entonces así surgió la idea”, Fai Villalba vivía en la ciudad de Villavicense, y ahora ya tienen incluso la nacionalidad paraguaya.
Ella inició este negocio con un préstamo. “Era o me lanzo al abismo o me quedo esperando a ver si funciona o no. Incluso le comenté a mi vecindario para escuchar opiniones y muchos dijeron que no y otros que sí iba a funcionar, y saqué un préstamo, compré los electrodomésticos y ahora estoy pagando las cuotas así”, comentó.

