La magistrada Sandra Barrera sorprendió a los asistentes al pedir que pasara “la testigo perjudicada, la perra Milagros”, una hembra de raza pitbull.
La fiscala de Medio Ambiente de la provincia, Francisca Sánchez, se encargó de aclarar a los asistentes que “obviamente la testigo no puede hablar”, pero que iban a hacerlo por ella tanto la acusación pública como un médico forense, que expusieron a la jueza las lesiones que había sufrido y cómo se encuentra en la actualidad. Se tomó con el acuerdo de todas las partes, que lo consideraron un buen gesto para concienciar a la sociedad sobre el problema del maltrato animal.

