El soldado que cumplía con sus horas de servicio comunitario como parte de su servicio militar, tomó la decisión de escaparse para ver la última película de Marvel.
Cuando las autoridades superiores lo buscaron no pudieron hallarlo dentro de las instalaciones, durante su búsqueda un taxista señaló que recogió al soldado y que lo había llevado hasta el cine.
Los superiores esperaron a que finalizara la peli para poder detenerlo por desacato y abandono de sus actividades sin haber pedido un permiso.

