La cancha de Capiatá, donde el equipo local iba a cruzar paleta con San Lorenzo, estaba convertida en una tremenda pileta, por lo que ni para poder quedarse parados daba.

Una sitú similar es la que se vivió en el terreno del General Díaz, que estira nomás luego el agua. Es más, por la seguidilla de chutes y el tiempo vai, el campo está con enormes manchones de barro. Es por eso que en el duelo entre las “Águilas” y Nacional se cortó por lo sano y de una se habló de reprogramar.
Ante esta sitú, se decidió que se tranque este lunes, que no hay partido programado, y así comenzar de una vez a despedir a este torneo que de manera anticipada ya tiene campeón.
¿Qué pasó en el encierro de los “escoberos”?

Hasta el momento no se tienen versiones oficiales, pero al parecer hubo una pelea’i en campamento “escobero”. Todo habría empezado por el tema del límite para el uso de los teléfonos celulares. Un jugador, ya con bastante experiencia, no quiso saber nada de entregar su aparato, por lo que un conocido dirigente de la institución le dijo que si no respetaba lo que se impuso iba a tener que irse. Al parecer, el pelotero no quiso saber nada y prefirió mandarse a mudar por lo que apúrope se debió llamar a un jugador para que ocupe su lugar en la concentración y posiblemente en el equipo. El que no se haya jugado el partido podrá hacer que el agua se lleve lo que pasó.

