Cuando el dolor pasa ya no estás amenazándole al otro que no va a ver a la criatura o que le vas a sacar la paternidad”, dijo. “Si las cosas no funcionan dejemos vivir al otro, y a nosotros mismos. Al principio me importaba mucho el qué dirán, pero al final nadie vive la vida más que nosotros mismos”, reflexionó. Siguió contando su experiencia personal.
“Mi hija tiene padres separados, pero tiene papás presentes que están y estarán con ella en los momentos más importantes, porque nunca voy a hablarle mal de su papá, ni sacarle al papá su derecho y obligación que tiene sobre su hija”. Contó que eso no quita que tengan sus diferencias, pero las calificó como normales y aclaró que no discuten frente a su peque. “Aprendimos a ser padres, jamás discutir frente a ella porque la amamos, con el alma, con la vida y con el corazón”, dijo.

