“En una de las prácticas me recuerdo que tranqué con un compañero y me quedé tendido en el piso por el dolor. Y cuando eso el técnico (Eduardo) Villalba me llamó la atención y me dijo en guaraní por qué lo que estaba llorando.
‘Ejogua umi kure’ipe’ me dijo el profe”, recordó Ruiz y agregó: “Ahí todos mis compañeros se empezaron a reír y ya empezaron a decirme ‘Kure’i’ hasta hoy”.

