La gira del grupo dejó sentimientos encontrados a los fans que en algunos casos pagaron más de 120 dólares para ver a la banda en directo por primera vez en siete años. Los problemas técnicos impidieron que los hits del grupo se escucharan en todas las esquinas del estadio y las redes sociales no han tardado en llenarse de pésimos comentarios.
“El sonido fue horrible otra vez... ¡Qué manera de gastar dinero!”, fueron algunos de los mensajes de los enojados asistentes, exigiendo un reembolso de dinero.

