
La justicia española le prohibió utilizar durante cinco años su canal de YouTube -que tiene más de 1,2 millones de suscriptores- o crear uno nuevo, y le obliga a pagarle la víctima una indemnización de 20 mil euros por los daños morales causados al difundir el video. No obstante, el acusado evitará entrar en la cárcel al no tener antecedentes penales. El joven, que es uno de los ‘influencers’ más famosos en el mundo, está acusado de “delito contra la integridad moral” por la grabación -que después del guarara borró- con la que “ganó dinero a costa del dolor ajeno”. Además, la jueza he’i que el sintecho vomitó tras ingerir la comida de Kenghua, concluyendo que se trata de un “trato humillante, degradante y estigmatizador”.
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El polémico video fue publicado el 16 de enero de 2017 y encima de todo dijo que eso ayudará al indigente a limpiarse los dientes.

