Los patrulleros no dudaron ha oho hasta la vivienda de la abuela a prestar ayuda. La doña se identificó como María Deidania Servián (98), quien se encontraba con un pequeño problema de salud. Los uniformados constataron que la doñita oiko ha’eñoite en la enorme casa y en el patio katu omumu las hojas de los numerosos árboles que hay en su predio, porque la señora ya no puede dedicarse a limpiar su hogar, porque la semana pasada había sufrido una caída, según comentó a los policías.
Los volái pidieron “apoyo” a sus camaradas del Grupo Lince 35 y 37, quienes ni dudaron un segundo para acudir al llamado de solidaridad.
La suboficial María Barrios se encargó de controlarle la presión a la señora, mientras que los demás agentes de la Policía Nacional ombovera la korapy de doña María Deidamia.
La suboficial 2.º Barrios he’i a Crónica que se ofreció como voluntaria en sus tiempos libres para realizarle las tareas de la casa.
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