Con San Benito “espantan” a los vecinos ñaña

Los propietarios de una chatarrería, Crispín y Magna, siempre se encomiendan a él para que ningún “envidioso” les pueda hacer daño.

| Por Alex Noguera
Don Crispín muestra su San Benito que lo protege de todos los ñaña.

En la cuadra de la casa, del negocio o del lugar de trabajo sí o sí siempre hay algún vecino ñaña que no les puede ver feliz a su rapichakuéra y cualquier cosa hace para molestarle al que no le cae bien. Mientras que muchos se “enfrentan” a esta clase de “compañeros” de cuadra, otros como don Crispín Figueredo (46) y su lapa Magna Bravo (46) prefieren “combatirlos” con un santo especial para estos casos.

Se trata de San Benito, un santo conocido por “espantar” la mala vibra de los vecinos u otro tipo de gente malintencionada. “Me había dicho un señor hace unos años que San Benito ablanda el corazón de los vecinos y compré por eso, porque en ese tiempo nuestros vecinos eran malos con nosotros”, relató a Crónica el karai.

Hace dos años que él y su doña tienen una chatarrería sobre Juan de Zalazar casi Avelino Martínez de Fernando de la Mora y cuando empezaron el negocio juntos con mucha garra y esperanzas de salir adelante con el negocio, unos cuantos vecinos ñaña aparecieron queriendo truncarles sus sueños he’i. “Éramos nuevos cuando eso y estábamos con los papeleos del negocio y los vecinos hacían denuncias, cualquier cosa para que nos vengan a sacar de acá, pero después de que le tenemos a San Benito todo eso pasó y ahora estamos muy bien, ya no son malos con nosotros”, contó doña Magna Bravo.

Crispín y su lapa Magna frente al altar que tienen en la entrada de su local.

San Benito está junto a San Jorge y la Rosa Mística en la entrada misma de la chatarrería, de esa forma los tres les protegen de todas las cosas malas que hay afuera, aseguran. “Temprano le prendemos vela acá todos los días”, siguió Magna.

El negocio va bien gracias a los santos protectores he’í

Doña Magna Bravo contó que siempre, tanto su marido como ella, son muy devotos de vírgenes y santos ya que eso es lo que les inculcaron sus padres. Antes de tener la chatarrería, tenían un camión en el que hacían la venta y compra de chatarras casa por casa y ya en su auto siempre les acompañó estampitas de vírgenes y diferentes santos.

“A nosotros nunca nos robaron ni nos asaltaron porque tenemos fe y estamos protegidos por los santos. Cuando es la fecha de San Benito hacemos una celebración acá con los chicos del barrio y lo mismo con Rosa Mística y San Jorge”, relató.

Doña Bravo contó que el negocio va bien gracias a que sus santos los acompañan.

ORACIÓN. Hay una oración especial que se le hace a San Benito para espantar a los manos vecinos. También es el santo contra la envidia y todos los males que existen contra las personas.

HIJOS. La pareja tiene dos hijos ya todos grandes y un “angelito” que falleció al nacer. Todos los días también se encomiendan a él. De hecho tienen la crucecita de él junto a los santos.

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