
El acuerdo entre los dos clubes está prácticamente cerrado. Falta por cerrar la fórmula para que el club blanco llegue a las cantidades de las que el club de Londres no se ha bajado desde que arrancaron las negociaciones hace más o menos una semana, desde que el belga cerró la temporada y su etapa en Stamford Bridge tras levantar la Europa League al imponer se al Arsenal en la final.
El Chelsea encontró aquella noche más motivos para no bajarse de esos 130 millones que reclama por su jugador estrella, sobre todo porque se trata de uno de los mejores futbolistas del mundo, al menos en esta última temporada. Su papel en el Mundial con Bélgica y su final de campaña a las órdenes de Sarri, con dos goles y una asistencia en la final le armaron de razones a los dirigentes ingleses.

