El karai había entrado al baño y al regreso a la cama notó que de debajo de la sábana salía “una víbora”. Sin embargo se trataba del pie de su esposa, quien se había ido a dormir con un pijama con estampado parecido a la piel de serpiente.
Ahí mismo agarró lo que encontró a mano y empezó a golpear al supuesto reptil. La mujer gritó de dolor, pero el marido creyó que fue por alguna mordida. El pie de la doña quedó con diversas fracturas. Ocurrió en yanquilandia.

