Poder alcanzar los sueños es un anhelo que para muchos resulta a veces difícil, así como para Mirian Ledezma, una mujer de 30 años, quien a pesar de tener un título profesional, vive de la venta de las ricas chipas.
“Soy obstetra pero también vendo chipa, mi sustento es la venta de chipas”, dijo la mujer resaltando que trabajando como chipera ella se gana el pan de cada día.

En una charla con Crónica, la esforzada doña resaltó que en el 2009 se recibió de técnica en Obstetricia, profesión que siempre le apasionó desde que era niña, ya que su abuela (ya fallecida) era la famosa partera del pueblo, sin estudio, de esas que tienen conocimientos empíricos. “Mi abuela antes era partera, ella nunca estudió, pero en honor a ella estudié para ser obstetra”, decía Mirian.
La mujer es madre soltera, cría 3 hijos gracias a la venta de la chipa ya que hasta hoy día conseguir un lugar en su profesión es prácticamente algo imposible, pero al menos suele ir al Hospital Regional de San Juan Nepomuceno para practicar.
“Suelo ir a practicar en el hospital, pero es difícil porque mi casa queda distanciado del centro unos 7 kilómetros. Tengo que salir para llegar y no tengo movilidad, además que implica gastos, entonces muchas veces no me voy”, he’i la obstetra.
Recordó que hace como un mes atrás se presentó a un concurso del Ministerio de Salud, pero entre los requisitos pedía experiencia en el área, a lo que ella expresa: “Cómo uno va a tener experiencia si no se le da oportunidad de trabajar y demostrar que una puede también”.

BARRIO. Ella vive en un barrio llamado San Gerardo donde se dedica a full a la venta de chipa.
Realiza la promoción de sus productos por el WhatsApp
La obstetra contó que cuando termina de hacer sus chipas siempre les saca unas fotos y luego las sube a su estado de WhatsApp para compartir con sus contactos. Asegura que los pedidos empiezan a llover y así al toque vende todo. “Yo en mi estado nomás pongo y ya me vienen los pedidos”, decía la capa.
Resaltó que todos los días cocina sus delicias y lo hace todo a mano. Las cocina en el tatakua porque sale más que deliciosa la chipa, he’i.

