El británico de 19 años falleció al caer desde la segunda planta de su hotel en Magaluf y la policía he’i que se manejan dos hipótesis. “Que él se tirara voluntariamente o que se cayera por accidente”, sin poder especificar si el joven había consumido alcohol o alguna droga.
Es que están poniendo de moda el “balconing”, una práctica extremadamente peligrosa que consiste en saltar intencionadamente desde un balcón a una piscina, o a otro balcón. ¡Ñandejára!

